Demanda de Donald Trump contra el IRS: jueza cuestiona el caso y remite a sus abogados a posibles sanciones
Una jueza federal de Estados Unidos dictaminó que la demanda por 10.000 millones de dólares presentada por Donald Trump contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS) fue presentada sin una base legal ni fáctica suficiente y con un propósito impropio. Como consecuencia, remitió a varios de los abogados involucrados a las autoridades disciplinarias para evaluar posibles sanciones profesionales.
La demanda fue presentada a comienzos de 2026 por Trump, sus hijos Donald Trump Jr. y Eric Trump, y la Organización Trump. Alegaban que la filtración de sus declaraciones de impuestos por parte del excontratista del IRS Charles Littlejohn les había causado daños económicos y reputacionales.
Durante el proceso, las partes alcanzaron un controvertido acuerdo que incluía la creación de un fondo de miles de millones de dólares y disposiciones que habrían limitado futuras auditorías fiscales relacionadas con Trump. Sin embargo, la jueza anuló ese acuerdo al considerar que el litigio había sido utilizado para intentar obtener beneficios personales y políticos, y afirmó que el tribunal no podía validar un arreglo de esa naturaleza.
La decisión representa un nuevo revés legal para el presidente estadounidense y mantiene el foco sobre el manejo del caso por parte de sus representantes legales, mientras continúan las repercusiones políticas y judiciales derivadas de la demanda contra el IRS.